9/7/07

26

Era un día lluvioso.
Yo llevaba varios días mal. Sin fuerza física ni psíquica. No sabía lo qué me pasaba y a día de hoy tampoco sé muy bien lo que me pasó por la cabeza aquel día...

Creía que Lola estaba en Alicante y que no volvería para recoger sus cosas hasta la semana próxima. Además ella tenía un entrevista de trabajo así que me sentí seguro de hacer lo que tenía planeado hacer. En realidad tampoco fue tan planeado ni meditado. Quizás un impulso... pero sobretodo un error.

Llené la bañera con agua muy caliente y me metí. Apoyé la cabeza en el filo y me recosté todo lo que pude. Me puse a pensar en una conversación que había tenido con Lola hacía unos días. Por supuesto la conversación trataba de sexo. Me gustaba hablar con ella de ese tema porque era muy abierta, siempre era sincera y respetaba totalmente a la otra parte implicada.

"- Oye Lola puedo hacerte una pregunta personal
- Sólo con uno
- ¿Qué dices?
- El otro día me preguntaste que cuantos tíos me había acostado y no te contesté pero yo pensaba que lo sabías porque era bastante evidente...
- Uno es muy poco no?
- Por qué?
- No sé, porque con uno no puedes comparar con nadie más
- Mira Javi, si tú comparas a todas las chicas con las que estás me pareces un poco cerdo
- Pues yo no lo veo así, si quiero repetir con alguna sé a quien debo llamar
- No sigas por ahí por favor, me pareces muy... muy pobre de espíritu
- Pobre de espíritu?? Qué eres una monja?
- Perdona gigoló pero yo podría estar toda la vida haciendo el amor con la misma persona
- En serio?
- Pues sí
- Explícate
- Pues no sé como explicarlo. Para mí el sexo es algo más que pasarlo bien 5 minutos
- Uy espera para... 5 minutos es poquísimo eh, me parece que tienes algún que otro problemilla eh
- Sí bueno, eso no es problema tuyo. Lo que yo quiero decir es que yo prefiero tener intimidad con la persona que quiero. No por estar siempre con la misma persona tiene que ser igual. Hay momentos diferentes según el día que sólo se alcanzan con el tiempo.
- Cómo cuales?
- La ternura. No me creo que seas tierno con alguien que acabas de conocer. Es más, estoy segura que siempre haces las mismas cosas porque los juegos preliminares son siempre los mismos. Además a cada chica le gustará una cosa distinta y eso no lo puedes saber sólo en una noche
- Y tú has conseguido ya ese clima de intimidad
- No... creo que con él nunca lo conseguiré
- Por qué?
- Nunca me ha mirado a los ojos..."

Esa conversación me derritió y cuando la recordé me invadió una profunda tristeza por ella y por mí. Me hizo pensar en muchas cosas sobre Lola que no comprendía pero que tenía que respetar. De todas formas me admiraba esa estúpida fidelidad que le tenía a un tío que probablemente se estuviera enrollando con otras mientras ella se quedaba estudiando. También me admiraba su sacrificio por su familia. Es lo que se suele llamar una tía legal, más que legal, pura... y de esas personas no quedaban muchas. Pero en realidad lo que yo quería era romperle las piernas a su novio y escaparme con ella. Meterla en una burbuja y cargarme a cualquiera que la hiciera llorar. Lo que yo quería era que ella sonriese, que nada ni nadie la corrompiese ni la dañara pero sabía que eso era imposible...

Sin pensarlo más me intenté suicidar. Me hice un corte en la muñeca y el agua enseguida empezó a teñirse de rojo... pero el corte no fue muy profundo. Empecé a marearme pero logré escuchar la puerta de la calle. Alguien había entrado.
De ese momento recuerdo pocas cosas, tengo muchas lagunas pero entre mis visiones y lo que semanas después me contó Lola puedo hacerme una reconstrucción de aquel día.
Recuerdo a Lola entrando en el aseo. No sé cómo se le triplicó la fuerza pero consiguió sacarme de la bañera. Recuerdo sus gritos, me llamaba y me pedía que abriese los ojos. Sólo la veía borrosa y los párpados me pesaban. Lola no soporta la sangre pero ese día no se desmayó. Recuerdo el sonido agitado de sus pasos corriendo por toda la casa, llamaba a una ambulancia mientras se preguntaba en voz alta "¿qué hago?". Me ató una camiseta fuertemente a la muñeca. Ella me hablaba. Javi mírame, no te vayas. Me desmayé intentando decirle algo, no recuerdo qué. Cuando desperté estaba en un hospital. Lo primero que vi fue su cara. Estaba toda despeinada con la ropa y el pelo mojados por la lluvia. Su cara, sus manos y su camiseta estaban manchados de sangre, mi sangre. La miré y ella me sonrió con lágrimas en los ojos. No me dijo nada. Yo tampoco a ella. Me sentía avergonzado, me odiaba a mí mismo. Mi único interés era cuidarla y por mi culpa había experimentado el episodio más horrible de su vida. En mi cabeza sólo escuchaba "soy un cabrón, soy un cabrón". Intenté decirle cualquier cosa pero ella me puso la mano en la boca. Yo no dije nada más. Se levantó y me dio un beso en la frente, me estrechó la mano y me dio una nota. Cuando ella salió por la puerta leí: "en una hora estoy aquí, si te mueves de la cama te pego una paliza". Eso me hizo sonreír.

Al rato llegó ella. Justo para la hora de la cena. Se había duchado y cambiado de ropa. También me trajo algunas cosas mías. Trajo hasta una vela y la puso en mi bandeja.
- Es que la comida de hospital me pone romántica...
- Lola, empieza a oscurecer. Vete ya a casa antes de que me preocupe.
- Perdona? Preocuparte tú por mí?? Anda calla, además hoy paso la noche aquí
- Vale, pues si quieres me pongo yo en el sofá
- Anda ya Javi, no me vengas a día de hoy haciéndote el puritano que en esta cama cabemos los dos
- Vas a dormir conmigo?
- Pienso respetarte si es eso lo que te incomoda... Échate para allá

Se acostó junto a mí pero los dos permanecimos despiertos mucho rato sin decir nada
Yo estaba de lado y ella se pegó a mí. Notaba su aliento en mi nuca y yo tenía ganas de llorar. Intenté decirle con un hilo de voz que lo sentía mucho pero ella no me contestó, se pegó más a mí y me apretó el brazo. Ella también lloraba en silencio. Escuchar su respiración mientras duerme ha sido la mejor medicina que he probado nunca. No entendía porqué yo era el único que valoraba esa situación.

Si ella hubiese sido mía habría sudado sangre para tener su respiración en mi nuca para el resto de las noches...

3 comentarios:

marmota dijo...

Creo que tienes el blog más bonito de todos los que he leido.

Vera dijo...

¿Se lo dijiste?

Nairithis dijo...

wow chico has amado a lola poco a poco :) me encanta la historia de verdad muyy pero muy linda....