3/4/08

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El verano se me hacía eterno. Estaba en Alicante donde se supone que estaba mi madre, Txema y Lola pero a veces me sentía más solo que en Valencia. Creo que nunca me ha gustado el verano, y a Lola tampoco porque ella también estaba más desesperada que de costumbre. Aunque ella seguí con el trabajo y cada día que pasaba se sumaba un problema en su casa... Yo no podía hacer nada para ayudarla, o hacía todo lo que podía, fue la época en la que tuve más paciencia en la vida.

Mi madre iba a su bola, cosa que no me extrañaba porque es lo que siempre había hecho. Si ella estaba bien yo estaba bien, todo se pega. Txema llevaba casi seis meses saliendo con una chica y ya se sabe que los primeros meses de noviazgo son los mejores... Así que estaba totalmente perdido. Yo había visto a su novia un par de veces y aunque Txema me insistía en quedar los tres yo me negaba, no quería ser un aguantavelas así que hasta que no pudiera venir Lola también yo pasaba de ver a dos personas asquerosamente encoñadas.

Una vez me llamó Lola del trabajo. Sólo dijo "Javi ven a recogerme ya" así que fui como un rayo. Ella me estaba esperando totalmente pálida, temblaba y casi ni me reconoció al verme. La llevé a mi casa y le puse el termómetro. Mi madre no estaba y yo me empecé a acojonar. Lola no paraba de tiritar y sin embargo tenía un poco más de 40 de fiebre. Empezó a delirar y a soltar parrafadas sin sentido.

- Lola escúchame, te voy a llevar al hospital
- Si me muevo me muero, Javi, que me siento morir.
- Sssh, vale Lola, tranquila no hables, te tengo que bajar la fiebre de algún modo

Llené la bañera con agua helada y la metí 5 minutos, luego la llevé a la cama y le puse paños de agua fría. Cuando era pequeño mi abuela me quitó así la fiebre, lo hice por medidas desesperadas. Al rato Lola tenía 38 de fiebre, algo más normal y me explicó lo que había pasado.
Estaba trabajando en la terraza de la calle, que en agosto pues serán más de 30 grados fijo. Y también estaba en la parte de arriba donde tenían el aire acondicionado a toda pastilla. Así que el contraste con lo debilucha que es ella pues le sentó mal. Pero lo peor de todo es que el encargado cabrón le mandó a recoger unas hamburguesas del congelador ese gigante (donde tienen hasta el pan) y le dijo que no hacía falta que se pusiera el traje especial porque eran sólo 5 minutos...
- Joder qué cabrón, seguro que él nunca ha entrado a un congelador gigante a pelo
- Pues no lo creo, el caso es que al final he estado un cojón de tiempo en el puto congelador y sabes que me ha pasado, que tenía la regla y se me ha cortado de repente, creo que de ahí me viene la fiebre tan alta.
- Pues no creo que sea muy bueno que a una chica se le corte la regla de repente así que voy a llevarte al médico ya
- Sí pero es que trabajo esta noche
- No digas tonterías, vamos a pedir la baja y yo mismo llamo a tu trabajo para decir que estás enferma y si se pone el cabrón del congelador me va a oir pero bien... Ah por cierto, te parece que otro día quedemos con Txema para que nos presente oficialmente a su novia?
- Bueno, me da un poco de corte conocer a gente pero cuando tenga todo en su sitio te prometo que vamos

1 comentario:

monty! : ] dijo...

me alegro de que hayas vuelto a escribir