22/1/09

59

Para navidades Txema al final se fue a su pueblo. Y yo por no quedarme solo y asqueado en casa, le di el gustazo a mi madre y pasé en su casa los días de fiestas. Además Guillem, su novio y futuro marido, tampoco estaba así que fue como recuperar un poco de tiempo perdido. Mi madre es una tía enrollada. No he tenido padre así que mi madre hizo lo que pudo y creo que no lo hizo nada mal. Siempre hemos sido muy independientes el uno del otro pero eso no quita para que no estemos unidos.

- Bueno mamá, soy como el anuncio y vuelvo a casa por navidad.
- Pues tendrás que dormir en el sofá hijo porque tu habitación ahora es un despacho.
- No pasa nada
- ¿No te habrá sentado mal verdad? No vives aquí desde que tienes 18 años y esta casa es muy pequeña. Aunque estoy pensando en venderla.
- Pero qué dices, ¿cómo vas a vender esta casa? Si llevas toda la vida aquí.
- Mira cariño, he estado hablando con Guillem y ahora que nos vamos a casar y a vivir juntos creo que deberíamos empezar nuestra relación de cero. Pero antes de vender esta casa quería preguntarte que si tú la quieres podríamos arreglar todos los papeles.
- No mamá, yo no quiero esta casa.
- Podrías vivir aquí con Txema. No quiero meterme en tus cosas, ya eres mayor. Sólo digo que antes de vender esta casa prefiero que la tengas tú. Podrías arreglarla a tu gusto.
- Es que mamá, yo vivo de alquiler precisamente porque no quiero comprarme una casa, ni aunque me la regalen. Quiero decir que aún no sé muy bien lo que quiero hacer con mi vida. No quiero tener una casa para no atarme a nada de momento. Creo que deberías venderla y quedarte el dinero.
- Bueno, aún no está en venta así que piénsalo y si cambias de idea lo arreglamos. Voy a abrir el vino que tienes una cara muy rancia. ¿Qué te pasa hijo?
- No sé.
- No serás de esas personas que se deprimen cuando llega la navidad no? Porque al menos nosotros no tenemos motivos para hacerlo.
- No sé mamá, es que he pasado por una época un tanto extraña. No sé muy bien qué quiero y lo que sé que quiero no puedo tenerlo.
- Toma anda, bebe un poco, que el vino es bueno para estas cosas. ¿Cómo está mi Lolita?

Vale, esa es otra. Mi madre y Lola se habían hecho amigas. A veces quedaban para contarse cosas y no tomaban café como las personas normales no. Bebían tequila. Mi madre es tan enrollada que creo que nunca se ha comportado como una madre. Mi madre tiene un instinto animal, un día vi en un documental cómo un pájaro empujaba a los pajaritos desde el nido para que aprendieran a volar. Los pajaritos estaban acojonados. Había mucha altura y sus alas eran demasiado pequeñas, no se sentían seguros. Aún así la mamá pájaro los empujó sin compasión y aunque los pajaritos movían las alas se pegaron una ostia tremenda. Así es mi madre.

- Tu Lolita como siempre. Sorteando este bache supongo.
- Ay la pobre. A veces me da mucha pena lo que han hecho con esta chica. La han hecho crecer demasiado deprisa y luego esos momentos ya no vuelven nunca. Con todo el potencial que tiene y todos los sueños que tenía. Y ahora va como alma en pena. Dentro de unos años ya verás.
- Nunca lo había visto así. Tienes razón, ha crecido rápido, supongo que por eso a veces explota de esa manera. Ahora mismo está bajo presión y no me he dado ni cuenta. ¿Por qué dices eso de dentro de unos años ya verás?
- Pues no lo sé, espero equivocarme. Pero cuando a uno le hacen crecer rápido y se salta algunos pasos luego llega un momento en que se quema. Y ahora va a un ritmo trepidante. Y es una chiquilla demasiado sensible. Siempre sacrifica su bienestar por el de los demás. Bueno, no es que sacrifique su bienestar, es que sacrifica su vida entera. Y uno puede sacrificar ciertas cosas, pero hipotecar su vida de tan joven es demasiado. No debería de tener responsabilidades tan grandes. Creo que está haciendo más de lo que yo hice cuando tenía su edad.
- Mamá, tú te fuiste del pueblo a la ciudad embarazada de mí. Aquí no conocías a nadie y estabas soltera. Y además tenías 20 años.
- Sí, y no fue fácil. Pero al menos fue mi decisión. Creía firmemente que al venir aquí sería lo mejor tanto para mí como para ti. Pero Lola no ha tomado las decisiones en base a lo que ella quiere sino a lo que se supone que debe hacer. Y créeme, le pasará factura. Y ahora no sólo está estancada, va perdida. Y además no le gusta lo que está haciendo. Y este es el primer consejo hijo mío que te voy a dar como madre. Siempre debes hacer lo que te hace feliz. No importa lo mucho que te equivoques. Siempre hay que ir persiguiendo el sueño hasta alcanzarlo, porque no hay nada peor que arrepentirse de lo que uno hace o deja de hacer. Y otra cosa te digo, el dinero no da la felicidad. Y con esto no me malinterpretes, el dinero es necesario para vivir pero no para ser feliz. Hijo, sé de sobra que no quieres trabajar en lo que has estudiado. Y no te voy a dar ninguna charla. Sólo pregúntate que quieres hacer e intenta conseguirlo. Y eso es lo que deberías de trasmitirle a Lola. Si de verdad le hace sentir feliz lo de ser profesora de literatura que se deje el trabajo social. Qué más da si le tiene que rendir cuentas a alguien. Al fin y al cabo, en realidad cada cual le rinde cuentas a sí mismo. Y eso es lo que importa. Y ahora brindemos por la inspiración.
- Mamá
- ¿Qué?
- Siempre lo has hecho bien.
- Bueno, hice lo que pude y ahora mírate, ya eres todo un hombre. Tú tampoco lo has hecho mal.
- Le he dicho a Lola que la quiero
- Ya lo sé, me lo ha contado.
- Estoy hecho un lío.
- Ya lo sé, se te ve en la cara
- Hace unos meses me intenté suicidar. Lola me hizo un torniquete con su camiseta y me llevó al hospital. También me acompañó a todos los médicos y me estuvo cuidando durante mucho tiempo, no me quitó un ojo de encima. Ni siquiera me preguntó por qué lo había hecho.

Mi madre empezó a llorar y me abrazó.

- ¿Y si ella no llega a aparecer?
- Pues que me muero. Lo siento
- Yo tampoco te preguntaré el porqué... entonces no lo he hecho tan bien como dices
- Mamá, no le des vueltas. Fue una estupidez
- Y tanto que sí. ¿Cuándo dejaste de ser alegre?
- No lo sé. Hace mucho tiempo que hago las cosas mecánicamente. Mis días son oscuros y no sé por qué. Pero Lola es un virus muy contagioso. No sé como consigue salir adelante y arrastrar con ella a todos los que se cruzan por su camino. No sé por qué es tan buena y todos la tratan tan mal. No sé como ayudarla. Sólo sé que ella me hace reír.

20/1/09

58

Cuando llegué a casa se lo conté a Txema.

- Se lo he dicho
- Javi, ¿cómo me has dejado que le soltara todo eso?
- No es mi culpa, te dije que no la llamaras
- Ya pero en ese momento estaba tan decidido que no pensaba que fuera a cometer una estupidez de las gordas. Se supone que tú y yo nos complementamos. Cuando uno de los dos va a hacer una tontería el otro le para los pies.
- Quizás quería que se lo dijeras para poder soltarlo yo también.
- ¿Estaba muy enfadada?
- Se le pasará. Ya sabes como es Lola. Después de la tormenta llega la calma.
- Sí pero es que Lola lanza rayos y truenos. Creo que la he cagado. ¿Cómo hemos podido llegar a este punto? Joder es por su culpa
- ¿Cómo que por su culpa?
- Sí. Hago estas tonterías por su culpa. Yo soy mucho más racional. Es por su culpa, por ser como es y por hacerse querer.
- Venga Txema, no puedes culpar a Lola por ser como es. Además fui yo quien te la presentó, la culpa debería de ser mía. Y tampoco creo que sea cuestión de echarle la culpa a nadie.
- Pero es que presiento que las cosas no van a ser como antes. Algo la conozco y sé que va ahora tomará distancias. ¿Con quién voy a ver ahora películas de zombis?
- Pero Lola no es la única chica en el mundo que ve pelis de zombis. Tu anterior novia también las veía contigo.
- Sí, ya lo sé. Pero Lola es la única que grita "cómetelo todo"
- Sí, es verdad. Tendremos que disculparnos con ella.
- Por cierto, ¿y a ti qué te ha dicho?
- Pues que no. Que no me quiere. Y yo voy y le he dicho un montón de tonterías. Y encima la he besado.
- ¿Que la has besado? ¿Y no te ha pegado un cabezazo ni nada por el estilo?
- No. Oye, ¿tú cuánto la quieres?
- ¿Cómo?
- Bueno Txema, esto no nos había pasado nunca. Nos gusta la misma persona, ¿qué hacemos?
- Pues la cosa no está como para jugársela a piedra, papel o tijera. Yo no quiero perderla como amiga. Antes éramos tú y yo solos pero ahora formamos un triángulo. Y si Lola desaparece sólo seremos una línea recta. Además a ti te gusta desde hace más tiempo y si ella tuviera que elegir estoy seguro de que se quedaría contigo. Os une un vínculo más especial. Pero tío, no la cagues con ella.
- ¿Estás seguro de lo que dices?
- Totalmente. Es sólo un amor platónico y sé que se me pasará. Voy a llamar para disculparme.
- Mejor que no. Ha dicho que nos llamará cuando pasen las fiestas. Creo que es mejor que la dejemos tranquila unos días. Parece que tiene otros asuntos más importantes de los que encargarse. La verdad es que últimamente nada más que le damos problemas...
- Por cierto Javi, ¿no iba a venir a pasar la nochevieja contigo la chica que conociste en Granada?
- Mierda! Lo había olvidado por completo. ¿Qué le digo?
- Pues tú verás, porque como Lola se entere de que viene después de decirle que la quieres no va a decir mucho en tu favor. Si la quieres de verdad tendrás que empezar a comportarte. Y dejar tus líos de faldas a un lado es un buen comienzo.
- Bueno pero puede venir en calidad de amiga. Además, no me he acostado con ella.
- Todavía. Javi, mete la pata una vez más y te daré un puñetazo. Y sabes que lo hago.
- Sí, lo sé por experiencia. Estáte tranquilo. Voy a portarme bien.

Al final llamé a la chica de Granada. No vino. A veces uno tiene que empezar por hacer lo correcto... Sobretodo después de cometer tantos errores.

15/1/09

57

Llovía a mares. Lola caminaba deprisa entre toda la gente que corría a refugiarse en las cafeterías. Grité su nombre pero no se volvió, aceleró el paso. Estaba claro que no quería hablar conmigo. Ahora o nunca pensaba yo. Eché a correr tras ella y me metí en un charco hasta la rodilla. Mierda. Siempre había pensado en el momento que me tuviera que declarar a una chica y de ninguna manera se parecía a esto. Cuando me esfuerzo sé que puedo ser un romántico. Alcancé a Lola y la agarré del brazo. Se dio la vuelta y me miró sin decir nada. Joder, todo lo que sonaba en mi cabeza se había perdido. Me había quedado en blanco.
- ¡¿Qué?!
- No te me quedes mirando así Lola porque me pones nervioso
- Déjame en paz, tengo que irme.
Se dio la vuelta otra vez y volví a agarrarla
- Lola espera por favor. No te vayas.
- Dilo ya de una vez y quédate tranquilo, qué más da lo que sienta yo o deje de sentir. Venga, dímelo
- ¿Sabes lo que quiero decirte?
- Sí, así que no des más rodeos. Suéltalo ya porque si no lo dices ahora no lo vas a decir nunca.
- ¿Cómo lo sabes?
- ¿Crees que soy tonta? ¿Crees que no me he dado cuenta? Lo sé porque esas cosas se saben. Y además te conozco. Te conozco porque somos amigos. A-MI-GOS. Si no lo dices ya te juro que me voy.
- Dame un minuto. Si ya lo sabes no tiene gracia. En mi mente todo era muy distinto. Quería que fuera un momento romántico. Aunque la lluvia también tiene algo de romanticismo.
- No Javi. No te confundas. Esto no es una puta película de amor. ¿Oyes la música?
- ¿Qué música?
- No hay ninguna música!! Si fuera una película ahora mismo sonaría una música de violines, quizás de piano. Sería todo precioso. Chico dice a chica que la quiere, chica cae rendida en sus brazos y hasta llora de la emoción y luego chico y chica se besan bajo la lluvia. Ahí tienes la estúpida escena. Pero no son así las cosas. La lluvia me moja y me pone de mal humor. Se me han mojado los calcetines y no me siento los dedos de los pies, tengo la nariz roja del frío y un montón de gotitas molestas en las gafas. Se me está cayendo el moco y lo peor de todo, me está saliendo la alergia. Mira mis brazos, se están poniendo de color verde. No me digas que la lluvia es romántica!!
- Desde luego Lola sabes como destrozar a la gente.
- No me hagas sentir culpable. Os lo he advertido y no habéis hecho caso. Esto no tiene sentido.
- Lola me da igual que te enfades. No puedes cambiar lo que siento por ti así que no te esfuerces en ir de mala.
- Y exactamente qué es lo que sientes Javi
- Ya lo sabes
- No, no lo sé porque nunca me lo has dicho. En realidad nunca te lo he oido decir y eso que cada fin de semana estás con una chica, ni siquiera se lo has dicho a tu madre.
- Vale joder quieres oirlo?. Te quiero. ¿Estás contenta? Te quiero, ¿me oyes?. Estoy enamorado de ti. Ey chavales, ¿véis a esta chica? Pues la quiero y se lo acabo de decir y se ha cabreado...
- Ssssh, basta ya Javi. No grites. Esto tampoco es romántico, estás haciendo el ridículo.
- Me da igual. Llevo demasiado tiempo dándole vueltas al coco. Me duermo pensando en ti, me levanto cuando sé que te voy a ver. Y he respetado que estuvieras dos años con un tío que te machacaba. Me estaba volviendo loco. Incluso pensaba en ti mientras follaba con otras.
- Joder, eso es asqueroso
- Lo sé, porque yo me sentía un asqueroso. Pero ahora estás soltera y tienes derecho a saber lo que siento. Además, sé que me quieres, pero eres una rareza, no hay dios que te comprenda pero mírate, vas más perdida que yo...
- No, yo no te quiero. Sí que te quiero pero no como tú quieres.
- Qué mal que mientes. Sé que me quieres. Pero estás muy jodida porque te han dejado por otra y te estás torturando pensando qué has hecho mal y cual sería la forma de vengarte. Puedes usarme.
- Usarte para qué?
- Para lo que quieras. Ahora no querrás una relación pero te estás planteando en ser una chica mala. Se te ve a la legua. Pero tú no eres así. Eres una romántica y nunca te acostarías con un desconocido, pero yo soy tu amigo.
- Joder! La madre que te parió. ¿Vas en serio? Ya veo lo enamorado que estás de mi. Lo único que quieres es llevarme a la cama! Soy sólo un trofeo más... y pensar que por un momento te había creído...
- No, Lola, no me malinterpretes. Nunca he usado a nadie como trofeo. Te quiero pero no quiero presionarte, lo siento. Sólo quería que lo supieras. Voy a esperarte.
- Noo! Yo no quiero que me esperes, no te pediría algo así. Oye, mira yo, no sé muy bien qué decir. Creo que crees que estás enamorado de mi pero en realidad no lo estás. Sabes que soy inalcanzable porque soy tu amiga. Y lo inalcanzable siempre es más atractivo que el resto de cosas. Soy todo un reto para ti. Pero en cuanto me tuvieras te cansarías. Las relaciones no son fáciles. Empezarían un montón de problemas y...
- Bésame
- ¿Qué?
- Que me beses.
- Si anda. Deberías de ser tú quien me besara a mi.
- Vale
No le dí tiempo a reaccionar y antes de que pudiera decir nada le cogí la cara con mis dos manos y la besé.
- Joder pero qué haces?
- Me has dicho que te besara
- Yo no te he dicho eso. Además así es como besas a todas las chicas? Me has agarrado la cabeza
- Porque sabía que te apartarías
- Esto cada vez se pone más patético
- Yo diría que se pone más interesante. Déjame que lo intente otra vez. Te prometo que no te agarro nada.
- No. Oye mira tengo que irme, se está haciendo tarde. Quedamos después de navidades y hablamos tranquilamente vale?
- Vale. No te olvides eh
- ¿De qué?
- De que te quiero
No me contestó. Subió al autobús y yo me quedé plantado, viendo como se alejaba y calándome hasta los huesos. No nos veríamos hasta después de vacaciones, iban a ser las navidades más largas de mi vida.

30/12/08

56

Txema la llamó pidiéndole que volviera para hablar de una cosa muy importante y urgente. Pero Lola se negó:
- Y una mierda, llevo todo el día en vuestra casa y nada más que hemos dicho tonterías y ahora que estoy en el autobús no voy a bajarme otra vez.
- Pero Lola, es que es importante. Y no te lo puedo decir por teléfono.
- Pues tendrás que esperar Txema. Llevo media hora en la parada esperando al autobús y vivo en el quinto pino... Así que ya quedamos en un par de días.
- ¿Tanto tiempo?
- Mañana es nochebuena y tengo que hacer un montón de cosas. Y al día siguiente es navidad y es todo bastante deprimente. Así que hasta el 27 o 28 no puedo quedar.
- Joder Lolita, échate al rollo. Bájate que luego yo te subo a tu casa.
- No, quiero llegar a mi casa ya y ponerme el pijama, en la moto hace frío.
- Lola, si no te lo digo ahora lo que tengo que decir ya no te lo diré nunca.
- Pero qué pesado. Bueno, tómatelo como regalo de navidad. Me bajo en la siguiente parada y en media hora estoy allí. Más te vale que de verdad sea importante porque si me haces bajar para nada te arranco la cabeza me oyes?
- Eres la dulzura personificada. No tardes.
Intenté disuadir a Txema argumentándole de todo. Que no era una decisión madura, que nos iba a matar, que era ridículo. Pero él estaba convencido. Yo quería que la tierra me tragase. No podía creerme lo que estaba a punto de pasar. Txema se supone que iba a hacer una declaración conjunta. Era lo más absurdo que habíamos hecho en años. Ni siquiera cuando estábamos en la edad del pavo hacíamos esas tonterías. Pero los dos teníamos esperanzas. Y entonces llegó y encima estaba de mal humor por haberla hecho venir. No pintaba nada bien:
- Bueno qué os pica.
- Espera Lola porque no sé cómo empezar ahora que te tengo delante.
- Txema tienes dos minutos antes de perder tu querido cabezón.
- No, si la cabeza ya la tengo perdida. Y Javi también.
- Al grano Txema!!
- Te queremos. Y queremos que elijas a uno de los dos.
Eso no es ir al grano, es ir a la yugular. Txema nunca ha tenido tacto y menos si Lola está delante bufando de mala leche. Así lo soltó. La cara de Lola era un cuadro y yo no me atrevía ni a respirar así que me quedé mirando el suelo. Txema estaba ahí plantado esperando la respuesta pero yo conocía a Lola mejor que él... y me estaba preparando para la lluvia de ironía que nos iba a lanzar...
- ¿Que qué? ¿Me estás diciendo que me queréis y que elija a uno de los dos? - Se llevó las manos a la cabeza.
- Así es Lola, y si lo tienes claro dilo ya porque ninguno de los dos se va a enfadar.
- Pero qué cojones me estás contando Txema!! Te lo he dicho mil veces que el porno no es bueno para la mente, que luego se te quedan malas ideas y las confundes con la realidad. Y esto no es una peli porno, porque si lo fuera, nos quitábamos la ropa todos y a pasarlo bien pero...
- No lo saques de quicio porque no es tan grave, simplemente te he pedido que elijas a uno de los dos.
- Que os elija exactamente para qué?
- Para ser tu novio.
- Perdona pero me ves con cara de necesitar un novio? Hace un mes tenía novio y me dejó. He estado dos años y medio saliendo con una persona, pensando que me quería, pensando que había un futuro. Dos años y medio perdidos que no voy a recuperar nunca. Necesito tiempo para recomponerme y tú me pides que elija a uno de los dos?? ¿Qué clase de proposición es esa? Nosotros tres sólo somos amigos. Y nunca habrá nada más. Pensaba que estaba claro. ¿No sabéis tener una amiga? ¿O es que os tenéis que acostar con todas las chicas que os hablan?
- Pero esto es diferente Lola. Me gustas desde que he pasado tanto tiempo contigo.
- Ah, ¿y no te habrás confundido? Además que es eso de "me gustas". A mí me gusta el helado y también me gustan los perritos pequeños, pero las personas no se gustan... Mírame bien Txema. ¿Estás seguro que quieres ser mi novio? ¿Quieres besarme y hacer el amor conmigo? ¿Quieres aguantar todas mis tonterías, porque tengo muchas sabes? Y no has visto ni la mitad. ¿Y si eligiera a Javi? Si de verdad me quisieras como para ser mi novio sufrirías. ¿Crees que quiero hacer daño a alguno de los dos?
- Estamos dispuestos a sufrir.
- No me apetece seguir hablando de esto. Creo que sois unos insensatos. Os veré el año que viene. Que paséis buenas fiestas.
- Pero Lola, no nos dejes así.
- Mira Txema, da gracias que no te haya soltado un mamporro. No me puedes decir lo que me has dicho y me estoy empezando a cabrear.
- Bueno, te llevo a casa.
- Déjalo, quiero irme yo sola.
- Pero si está lloviendo a mares.
- Bueno, sólo es lluvia. Adios.
Lola se fue y Txema se tiró al sofá. Y yo que me había mantenido al margen y en silencio decidí ir tras ella. Ahora me tocaba hablar a mi.

18/12/08

55

La comida fue normal hasta que metí la pata. Se me notaba demasiado que estaba intentando averiguar si entre Txema y Lola había algo. La verdad es que fui tonto porque con la confianza que había podía haberlo preguntado sin rodeos... Tampoco recuerdo como salió el tema pero creo que Lola se estaba lamentando de que se quedaría soltera para toda su vida.

- Dios, vosotros como aguantais?
- El qué?
- Estar sin pareja. No soporto estar sola.
- Estar soltero tiene muchas ventajas - dijo Txema - de todas maneras aquí tienes a dos tiarrones como nosotros por si algún día quieres algo.

¿Se estaba Txema insinuando descaradamente? Intenté aprovechar el pie que me había dado:

- Es verdad Lolita, aquí estamos nosotros para lo que quieras, de todas formas te puedo asegurar que Txema sería un buen novio para ti
- ¿Cómo me aseguras eso? ¿Has salido con él?
- No, pero vivo con él
- ¿Y? Eso no significa nada
- Bueno pero ya ha tenido alguna que otra novia, no me negarás que siempre las ha tratado bien
- Sí, pero Txema es Txema. Txema no te ofendas eh pero no podría salir con él.
- Porque no y punto. Pero si a los 30 sigo soltera me dais un hijo.
- ¿Te damos?
- Sí, eso ya lo decidís vosotros que a mi me da igual
- Pero como te lo damos?
- Me lo mandas por email, joder, voy a tener que explicarte la reproducción sexual a estas alturas?
- No, pero te refieres practicando sexo?
- Hombre pues ya puestos, si hay que hacerlo se hace bien.
- ¿Y por qué quieres un hijo?
- Dejadme comer tranquila venga, que ya no me apetece hablar de nada
- Pero no nos dejes así. ¿A quién escogerías?
- No me hagáis decir alguna burrada. Come y calla. Por cierto, me ha dicho Txema que tienes novia, ¿la traerás algún día no?

Me quedé cortado. Tenía que hablar con Txema ya. Y en cuanto se fue Lola lo abordé

- ¿Hay algo entre Lola y tú?
- Entre Lola y yo sólo estás tú. Tranquilo Javi porque nunca saldría con una chica que te gustara.
- Ya pero no estamos hablando de una chica ni de los tiempos del colegio. Además Lola está igual de pirada que tú, en realidad haces mejor pareja con ella que yo.
- Sí, es verdad que está pirada. La verdad es que el tiempo que has faltado me ha servido para conocerla mejor y en parte entiendo por qué te obsesiona. Pero puedes estar tranquilo, no saldría con ella, de verdad.
- Pero puedes hacerlo. Quiero decir que tengo novia. Bueno, no es por eso, es que ya te lo expliqué. Que yo no quiero nada con ella. ¿Entonces por qué le dijiste que tengo novia?
- No sé, para ver cómo reaccionaba
- Y qué dijo.
- Nada. No sé, creo que ella sabe que tú la quieres
- En serio? Claro, es una chica, las chicas no son tontas. No son como nosotros de torpes, ellas lo huelen. Pero creo que no se fía de ti. Ya sabes, siempre tienes muchas relaciones
- Pero yo no pasaría de ella.
- Mira Javi, no puedes alargar esto más. Ahora ya no tiene novio. Si quieres decirle algo díselo ya pero deja de dar el tostón. En realidad no le deberías decir nada sabes? Porque ahora no querrá meterse en otra relación y vosotros dos sois bastante complicados. Céntrate en la chica con la que estás anda. Simplemente sé su amigo.
- Joder tío, no me lo puedo creer.
- ¿El qué?
- Te gusta Lola y eres incapaz de decírmelo
- Y qué quieres que haga Javi con todo el coñazo que has dado? Además que hacemos, vamos los dos a decirle que elija?
- Entonces es verdad! Cómo ha sido?
- Mira voy a llamarla y que venga. Vamos a hablar con ella
- ¿Qué dices? Estás loco

Y entonces Txema la llamó...

17/12/08

54

Llegué como había previsto a la hora de comer. Y allí estaba Txema con la mesa puesta. Le pegué un abrazo como si no lo hubiera visto en años y le dije un "gracias, tío". Aunque en realidad estaba deseando preguntar por Lola pero no hizo falta porque enseguida Txema me dijo que también vendría a comer.

- Javi, llama a tu madre lo primero de todo y luego ya me cuentas lo que quieras.

Pues sí, mi madre se casaba y estaba contenta como una niña con zapatos nuevos. A mi me parecía una locura aunque después de escucharla quién era yo para decirle nada... "Claro que seré tu padrino, mamá". "Sí, no volveré a irme sin avisar". "Bla, bla, bla".

Y entonces llegó Lola. Se había cortado el pelo como un chico y se le veían los ojos más grandes. La pobre tenía todos los deditos vendados y no traía muy buena cara. No nos dijimos nada, sólo nos quedamos mirando el uno al otro hasta que me dio un pisotón:

- Ay! Joder Lola, me has hecho daño
- Imbécil. - Me señaló con la mano entera y me pegó con el antebrazo
- Porque tengo las manos vendadas que si no te daba un buen puñetazo. ¿Cómo te largas sin avisar? ¿Sabes lo preocupada que me tenías? Las carreteras nevadas y tú haciendo el ganso con la moto ¿Quién te crees que eres señor Willy Fog?
- Auch, vale Lola, deja de pegarme. Lo siento. Lo siento mucho, tenía que haber llamado.
- Sí, tenías que haber llamado pero también tenías que haber dicho que te ibas de viaje. Qué huevazos que tienes. Pensaba que te habían abducido y que volverías embarazado... ¿Sabes que tu madre se casa?
- Sí, que fuerte. Seré su padrino. En fin, cosas de la vida. ¿Sabes que tú pareces un niño de la posguerra?
- ¿Lo dices por el pelo o por las vendas? Porque lo del pelo ha sido una cagada, mi madre se enfadó muchísimo cuando me vio con estos pelos. Pero ya sabes lo que dicen, cuando alguien te deja invierte en peluquería...
- ¿Cómo estás?
- Bien, me duelen todavía un poco pero mañana me quito las vendas.
- No, me refiero a lo otro
- Ah, pues no sé, estoy mejor que hace un mes pero la verdad es que el tiempo no acompaña. Ahora mismo me voy haciendo a la idea de que él no va a volver y eso duele. También sigo odiando a todas las parejas que veo. Joder todas mis amigas tienen novio y yo sé que soy una pesada porque no paro de hablar del tema. Y a veces no paro de llorar. Pero al menos sé que no voy a morirme de amor, en todo caso sería de asco, pero no de amor. ¿Te vale la respuesta? Porque no me apetece hablar ahora más.
- Estás guapa
- Tengo hambre. Voy a ayudar a Txema

Se fue a la cocina y Txema le dio un beso en la frente. ¿Estaba Txema tonteando con ella? No me lo podía creer. Es verdad que como me dijo él, en un mes pueden pasar muchas cosas. Y durante el tiempo que yo había faltado ellos dos habían estado más juntos que nunca. No me quería volver paranoico. Yo había conocido a alguien, ¿qué más me daba? Ellos sólo eran amigos. Tendría que hablar con Txema. Él no me mentiría... Me quedé en el umbral de la puerta, sin decir nada, sólo observando sus gestos y la conversación que mantenían:

- Házmelo en puré
- ¿Cómo voy a hacerte un puré de filete?
- Mira mis manos, no puedo coger el cuchillo
- Bueno, pues yo te lo parto
- Pero si me lo haces en puré me lo puedo beber con una cañita
- Qué asco tía. No voy a hacerte un puré. Yo te lo parto
- Bueno pues átame el tenedor en una de las vendas
- Trae para acá. ¿Así está bien?
- Mola! Parezco Eduardo ManosTijeras pero con tenedores

Entonces se pusieron a luchar imitando el ruido de los sables de luz de la Guerra de las Galaxias. Y respiré tranquilo. Eran como niños cuando estaban juntos. Imposible que hubiera algo más entre ellos...

9/12/08

53

Quería estar desconectado del todo así que me dejé el ordenador, el móvil y todo lo que pudiera conectarme a Lola. Mi madre estaba acostumbrada a mis desapariciones así que ella no me preocupaba. Pero Txema sí. Ahora vivía con él y después de un mes sin saber noticias mías suponía que debería llamarlo. Se acercaba la navidad y yo no quería volver a Alicante. Aún no. Quería mantenerme alejado de todas las fiestas porque no les encontraba sentido. Mi madre tenía novio así que no iba a estar sola. Txema tenía familia y Lola se volvía loca, más aún, por estas fechas. Ella odiaba estas fechas pero siempre fingía porque aunque su casa era un desastre ahora tenía un hermano pequeñito. Y por nada del mundo dejaría que su hermano perdiera la ilusión. Y bueno, de paso escribía ella también una carta a los Reyes Magos... siempre pide algo por si cuela y creo que cuando sea vieja seguirá escribiendo esa carta...

Bueno, el caso es que un día llamé a Txema para decirle que tardaría en volver al menos un mes más y no se lo tomó muy bien:

- Joder Javi, vete a la mierda. Eres un tío muy raro sabes? Nos conocemos desde pequeños y a veces creo que eres un fantasma.
- Siento haber desaparecido así Txema pero quería probar la moto y acabé en Granada. Además me aconsejaste que tomara distancia.
- Sí pero no hablaba literalmente. Tienes que venir.
- No, aún no puedo volver. De todas formas, te hice una transferencia para que pagaras el alquiler.
- Ese no es el problema. Tienes que volver porque Lola está mal.
- Ya pero siempre se pone así cuando se acerca la Navidad. Volveré en Enero Txema, ahora no puedo, ya tengo planes.
- Joder, tú has conocido a alguien no?
-... no
- Anda que no Javi, nos conocemos un poco no crees? No sé a que vienen esos secretos ahora.
- Bueno sí, pero no era mi intención.
- ¿Y Lola?
- ¿Lola qué?
- No sé, hace un mes estabas dispuesto a decirle lo que sentías, ¿que ha pasado con eso?
- Hace un mes... Treinta días lejos dan para pensar mucho y por fin he tomado una decisión. Y después de mucho tiempo me empiezo a sentir bien otra vez y he podido conocer a alguien.
- Y esa decisión es pasar de nosotros como de la mierda.
- Oye Txema, pensaba que lo entenderías. Además no hables en plural, de ti no paso.
- Joder Javi, estoy impresionado. Debe de ser impresionante la chica que has conocido para ni siquiera preguntar por Lola.
- Pues sí, es muy buena chica. Es dulce y cariñosa. Es inteligente y guapa. Y no pienso comparar a todas las chicas con Lola. Se acabó. Porque Lola es... porque Lola es un huracán. Nunca sabes por donde te va a salir y además es borde y a veces es infantil. Y es un desastre sabes? Su cabeza es un caos y es agotador estar a su lado. Siempre se le olvidan las cosas y cambia de planes cada dos por tres y me vuelve loco y y
- Vale Javi, no sigas que ya he captado la idea. No es justo lo que estás haciendo. Mira no quiero ser yo quien esté en medio de vosotros dos. Estás concentrándote en sus defectos para olvidarte de ella y sabes lo que creo yo?
- Qué?
- Que son sus defectos lo que más te gusta de ella.
- Sí claro, me encanta que no me conteste cuando le hablo.
- Venga Javi, que es verdad que es un desastre pero anda que no te gusta discutir con ella. Además pensaba que ante todo era tu amiga. No sé si te acuerdas de por qué sigues vivo.
- Ya lo sé joder. Claro que es mi amiga. Me fui porque se me estaba yendo de las manos todo. Ya sabes que soy un poco huidizo cuando me tengo que enfrentar a algo... De todas formas lo que te he dicho antes era cierto. He estado pensando mucho y Lola y yo sólo podemos seguir siendo amigos y así quiero que sea. Además ahora estoy con Susana y creo que le voy a decir que se venga una temporada a Alicante. Si a ti no te importa.
- Estoy acostumbrado a convivir con tus amoríos. Pero Javi, si no vas totalmente en serio con la tal Susana déjala donde está.
- Bueno, vamos a cambiar de tema. Como se te presentan las navidades. ¿Te vas al pueblo de tu padre como todos los años?
- No lo sé aún. Ya veremos.
- ¿Y cómo está mi madre?
- Tu madre está muy bien pero deberías de llamarla no crees? Al fin y al cabo es tu madre no la mía.
- ¿Qué te pasa Txema?
- Que a veces eres muy egoista Javi. Desapareces porque lo estás pasando mal y aquí te dejas a un montón de personas que lo pasan mal porque no saben nada de ti desde hace un mes. Y no sólo eso, es que desconectas y si pasa algo no te enteras de nada.
- Bueno pero en un mes no puede pasar nada.
- Ah no? En un mes resulta que te buscas una novia de Granada y ahora te la quieres traer a nuestra casa. Eso te ha pasado a ti en un mes así que imagina lo que le puede pasar a otra persona.
- Pero ha pasado algo grave?
- No lo sé. Decídelo tú. Ha pasado que tu madre se ha prometido con el novio que tiene. Ha pasado que a principios de diciembre hice mis exámenes y por fin soy licenciado, ha pasado que tuve que llevar a Lola al hospital por un cuadro de ansiedad que por casi se me muere en los brazos. Y no sólo eso. Es la primera navidad que va a pasar con sus padres divorciados. Su novio la ha dejado por otra chica o eso creo yo, y no le ha dado ninguna explicación.
- ¿Su novio la ha dejado?
- Hace más de un mes. El dos de noviembre. ¿Y dónde estaba Javi? Paseándose con su moto y dejando una novia en cada puerto. El gran amigo Javi, el que siempre está cuando se le necesita. Y encima el hermano de Lola se lo lleva su padre en Navidad y su madre está deprimida y Lola ha suspendido todos los exámenes. Y yo ya no sé que hacer porque ella está agotada y encima tiene un problema con sus manos
- ¿Qué le pasa a sus manos?
- No se sabe aún. Tiene una especie de artrosis en los dedos. ¿Te acuerdas que tiene un poco los dedos torcidos y a veces se queja de que le duelen? Pues los tiene fatal. Le han vendado algunos dedos y le ha dicho el médico que no se cargue de peso, que no coja bolsas de la compra, que no se moje las manos con agua fría, que no utilice el cuchillo. Yo que sé un montón de cosas. Le han mandado analgésicos para el dolor. Lo está pasando fatal aunque no se queja. Tiene que llevar guantes porque cuanto más tenga las manos frías más le duelen los huesos de los dedos. Se le han torcido y algunos no los puede mover. Y el trabajo del mcdonalds la verdad es que no le ayuda mucho porque todas las noches tiene que recoger las sillas esas de hierro y bueno, no sé como acabará el asunto. ¿Javi estás ahí?
- Me he quedado mudo. Siento mucho todo lo que ha pasado. Y siento mucho todo lo que he hecho. Ni siquiera me he parado a pensar lo que he hecho. No quería que os sintiérais así por mi culpa. Lo siento Txema, de verdad.
- Bueno, tranquilo, siento haberte gritado pero estaba un poco estresado quizá. ¿Volverás a llamar?
- No. La próxima que hables conmigo será en persona. Porque mañana mismo voy para allá.
- No hace falta, sigue con tu ruta. Aquí la situación ya está controlada.
- Mira te voy a decir una cosa. Os he echado de menos muchísimo y no tiene sentido seguir así. Mañana nos vemos, prepara algo de comer.